jueves, septiembre 18, 2008

Odiando (por odiar? no lo creo)

podria vestir todo de rojo blanco y azul, pero la verdad es que ponerle un gorro huaso a Ronald McD no lo hace más nacional... niños, la cajita feliz no es el plato tipico de nuestro país.

En fin, iba a dedicar este blogazo al odio acumulado hacia los hombres, pero la verdad es que eso es muy facil y demasiado resentido, y yo puedo ser cualquier cosa menos resentida. Y créanme que cuando digo "cualquier cosa" me refiero realmente a cualquier cosa.
Es fácil odiar a los machos, en el sentido que su simplicidad de mente (no lo digo en forma peyorativa) los hace decir cosas y actuar de determinada manera que no cachan el efecto que provocarán en una... en realidad ellos velan por su bienestar y ni pasa por sus mentes que mientras un abrazo y un beso para ellos es simplemente carnal, una ya se está imaginando la magia invisible alrededor.. una mirada cachonda para ellos para una termina siendo un "momento especial" y así sucesivamente... la verdad es que dicho asi, suena bastante estúpido y hasta una se pregunta cómo cresta fue capaz de sentirse así, y lo cierto es que toda mujer sabrá de qué hablo... lo bueno es que toda mujer ni lee este espacio en el ciber espacio plagado de la mierda de todos...
Insisto, es fácil odiar a los hombres, no sé si será muy fácil amarlos, pero pucha que son ricos, en realidad hacen de la vida algo más entretenido... cuando uno va en la micro piolamente sin música porque el MP3 se ha descargado, la única entretencion es buscarle la mirada a aquel que se subió al último y que curiosamente cumple con todo lo que el médico te ha indicado... es una maravilla que existan tantas diferencias, lo que da lata, es que ellos siempre se quejen que una es cuática o complicada... no se quejen, es cierto y por mucho que lo hagan notar, la cosa no va a cambiar. Ahora que lo pienso, ni siquiera deberiamos decir que los hombres son mentirosos, la realidad es que no lo son, lo que son es simples, lo malo es que para una es demasiado frustrante pensar que la fantasía espectacularmente construída en nuestras mentes, sólo sea lo que está en frente, la verdad es que nosotras para no matar la magia nos inventamos algo que nunca existió.. por eso odiamos a los hombres... el día que aprendamos a aceptar que ellos simplemente SON, los amaremos aun más.